Monasterio de Rila-Lovech - Bulgaria II

Lunes, 24 Marzo, 2014

Llegamos hasta Rila a pesar del GPS que se empeña en llevarnos por el camino mas corto sin tener en cuenta si es un camino de cabras que atraviesa todas las aldeas del interior. Y eso que lo hemos configurado para que nos lleve por la ruta más fácil. En fin, todo no se puede...

Montañas nevadas llegando a RilaNos aparcamos en el parking de Rila con la idea de pasar la noche allí aunque por si acaso preguntamos al encargado del parking si hay algún problema. El chico nos confirma que es posible y allí nos quedamos por que el sitio es fantástico.

Portico de entrada al recinto del monasterioEl entorno es espectacular. Estamos a unos 1.000 metros de altura a media ladera en el valle formado por el rio Rilsky y rodeados de bosques y montañas de mas de 2.000 con nieve en las cimas. Precioso. Aunque probablemente, Rila sea uno de los lugares mas visitados de Bulgaria, es lunes y no es temporada alta así que no hay mucha gente y podemos visitar el monasterio tranquilamente.

Vista general del edificio central del monasterioNo exageran los que dicen que Rila es una maravilla y por algo ha sido declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco. Entramos en el complejo y vamos directos a la iglesia situada en el centro de la plaza interior.

Frescos en el techo del porche de la iglesiaEs una iglesia ortodoxa y nos recuerda muchisimo a los monasterios de meteora con un interior muy oscuro y recargado aunque realmente precioso. Todas las paredes y techos del porche exterior que rodea la iglesia están cubiertos de enormes murales con escenas bíblicas.

El resto del complejo lo componen los edificios que rodean la plaza y que son las habitaciones de los monjes y otras que se supone que se alquilan. Vista del edificio que rodea la plaza central del monasterioTambién hay una pequeña oficina de correos y unas tiendas de recuerdos. En una de las esquinas encontramos el museo del monasterio que alberga una impresionante colección de arte religioso. No somos muy entusiastas de este tipo de museos porque suelen ser bastante aburridos en general pero en este caso entramos por curiosidad y nos encanta.

Talla de madera en las escaleras del museoIncluso a los pekes les gustan algunas de las cosas que exhiben. Sobre todo nos deja flipados la cruz de Rafael, una cruz de madera con 36 escenas bíblicas y más de 600 figuras humanas talladas sobre ella con unos diseños en miniatura  que parecen imposibles de conseguir. El maestro Rafael estuvo trabajando en ella durante varios años hasta quedar ciego. Una verdadera obra maestra.

Salida posterior del recinto del monasterioAtravesamos toda la plaza interior y salimos por el extremo opuesto donde hay un algunos restaurantes y tiendas de souvenirs. Empieza a apretar en hambre y decidimos entrar a uno de los dos restaurantes que estan abiertos. Somos los primeros clientes y eso que en cuestiones de comer solemos ser de los tardios. Echamos un vistazo a los precios de la carta y no es Turquía pero es bastante asequible.

Comilona fenomenal en el restaurante de RilaEmpezamos a pedir y se nos va la mano. Desde que empezamos el viaje no recuerdo una comilona como esta y mi estomago pide auxilio. Aunque estoy lleno, reconozco que soy de los que no perdonan el postre, y se me ocurre pedir un yogourt con frutas del bosque pensando en algo ligerito y me traen una copa de yogourt bulgaro ultra-denso del tamaño de una copa de helado y a rebosar. ¡Bufff!  Al terminar estoy como una boa que se ha comido un ciervo y necesito echarme una siestita en la autoca para bajar todo esto mientras Elena y los pekes se dedican a sus cosas.

Solos en el patio interior del monasterio. Todo el mundo se ha ido ya.Cuando me despierto estamos casi solos en el parking y los pocos autobuses que estaban ya se han ido. Entro de nuevo al monasterio y disfruto un rato del silencio y la soledad del lugar. Realmente en estos sitios siempre se respira una energía especial independientemente del componente religioso que cada pueblo le quiera dar.

Esta noche ha caido bastante nieve en las cumbres cercanas
El cielo se está cubriendo y por la noche llueve bastante pero afortunadamente vuelve a amanecer despejado. Las vistas son todavía mas espectaculares que ayer porque la lluvia ha sido nieve en las cimas y los arboles a partir de cierta altura también se han cubierto de una capa de escarcha que crea un paisaje precioso a estas horas de la mañana.

De excursion en busca de la cueva de San Juan de Rila

Hoy nos vamos de excursión a buscar la cueva de San Juan de Rila (Ivan Rilsky). Tenemos un mapilla que compré ayer pero la ruta no se ve muy clara. Le pregunto a la chica del puesto de suvenirs y me dice que hay que seguir por la carretera así que por allí empezamos.

Jugando con la nieve mientras nos rodean nubes de vaporSe supone que está a unos 3,5Kmts. así que intento calcularlo aproximadamente pero cuando ya creo que no hemos pasado y la cosa parece seguir, paramos en unas mesas de picnic y comemos algo mientras los pekes juegan un rato con un poco de nieve que hay cerca de las mesas. Nubes de vapor nos rodean surgiendo del suelo y el paisaje parece de cuento.

Haciendo castillos con la nieve y unos vasosNos volvemos un poco frustrados y de regreso nos fijamos en una especie de aparcamiento que ya habiamos visto antes pero dejamos la carretera y me adelante un poco subiendo por el monte hasta que encuentro un cartelito que indica el sendero hasta la cueva. Es un poco tarde y los pekes están bastante cansados así que con un poco de pena decidimos darnos la vuelta para comer y poner rumbo de nuevo a Sofía para dormir antes de ir hacia Lovech.

Aparcados en el concesionario de Truma en las afueras de SofiaDe vuelta a Sofía, no hacemos ni caso del GPS y vamos guiándonos por los carteles que nos llevan por la carretera buena. ¡Vaya diferencia! Habrá que intentar actualizar la cartografía por si acaso. En Sofía tenemos fichado un concesionario de Hymer en el que teóricamente se puede dormir. No encontramos nada relacionado con Hymer pero muy cerca hay una especie de taller de autocaravanas que es representante de la marca Truma. Imaginamos que será este y entramos. Pedimos permiso para pasar la noche y nos dejan una esquinita tranquila e incluso nos permiten vaciar, coger agua y enchufarnos y todo gratis. ¡Fantastico!

Llegando a LovechAl dia siguiente agradecemos a Varban y a su mujer la hospitalidad del concesionario (www.karavani.com) y nos ponemos rumbo a Lovech donde hemos contactado a través de Internet con una chica cántabra que está trabajando allí en temas de medio ambiente y con la que intentaremos vernos por la tarde. Nuestras reticencias iniciales en el tema de la seguridad se van disipando y aunque no bajamos la guardia, tampoco estamos ya con la paranoia aunque el carácter Bulgaro si que se nos está haciendo un poco duro.

Vista del exterior del puente cubierto de Lovech

Llegamos a Lovech y resulta ser una ciudad pequeña enclavada a ambos lados del rio Osam entre unos farallones preciosos con pinta ser muy escalables como confirmaremos por la tarde. Nos instalamos en un parking junto al puente cubierto por 8 levas/24h (unos 4 euros) y me voy a buscar un sitio para comprar pan mientras Elena prepara la comida.

Interior del puente cubierto con sus tiendas de artesaniaDespués de comer, hemos quedado con Mireia al otro lado del rio así que aprovechamos para visitar el puente cubierto de Lovech que aparte de llevarnos a la otra rivera, también tiene unas tiendas muy chulas de artesania y recuerdos de la ciudad.

Vistas de Lovech desde lo alto de la fortalezaEn la plaza del otro lado del puente, esperamos cinco minutillos y viene Mireia. Despues de las presentaciones de rigor y de que los pekes pasen su ratillo de vergüenza, nos vamos a visitar la fortaleza con Mireia haciendo de guía. Es una chica encantadora y después de un rato de conversación, compartimos una visión bastante parecida del carácter búlgaro. Ella lleva casi tres meses aquí y todavía no ha conseguido compañía para ir al monte o a escalar los fines de semana.

Paseo por el monte siguiendo una antigua via romanaA los dos nos pasa lo mismo porque venimos de países donde el carácter dela gente era bastante abierto. Ella viene de pasar un año en México con una beca y nosotros venimos de 2 meses en Turquía y esto es como otro planeta en ese sentido.

Los cuatro con Mireya después de nuestro cafecito en el centro de LovechPasamos una tarde super-agradable y entre un pequeño paseo por el monte, otro por la ciudad, hablar y el cafecito final, nos dan las ocho y tenemos que retirarnos ya para preparar la cena de los pekes. Nos acompaña hasta la autoca y aprovechamos para enseñarle nuestra casita con ruedas y ya nos despedimos hasta no sabemos cuando aunque seguiremos en contacto gracias a Internet. ¿Mil gracias Mireia por compartir esta tarde con nosotros!

Ahora a descansar y mañana hacia Veliko-Tarnovo

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